Fuertes entradas: ¿ha comenzado el mercado alcista?
Aunque pueda parecer que el mercado alcista no termina de despegar, el sector cripto está recibiendo una entrada de capital nuevo sin precedentes. En esta edición de Bitvavo Market News analizamos a qué se debe, qué implica de cara a 2026 y cómo Bitcoin se prepara ante una amenaza que aún parece lejana, pero que ya plantea serios interrogantes.
Actualización del mercado
“Todavía no hemos vivido un auténtico mercado alcista”, se oye a menudo. Y, si se observa la evolución de los precios —especialmente en el caso de las altcoins—, es una percepción comprensible. Incluso Bitcoin, que en su máximo alcanzó los 107.500 €, apenas se situó un 80 % por encima del pico de 2021, una cifra modesta si se compara con ciclos alcistas anteriores. La secuencia de máximos queda así: 850 € en 2013, 16.500 € en 2017, 59.600 € en 2021 y 107.500 € en 2025.
Sin embargo, al analizar la entrada de nuevo capital, la imagen cambia por completo. Desde el lanzamiento de los ETF, y según datos on-chain, se han inyectado 690.000 millones de dólares de capital fresco en Bitcoin. La mayor parte se concentró en el último año, con 470.000 millones desde la elección de Trump.
Solo en lo que va de año, los inversores han destinado más capital nuevo a Bitcoin que durante todo el mercado alcista de 2019 a 2021. Frente a los nuevos participantes, que aportaron de media 1.300 millones de dólares diarios, los inversores de largo recorrido realizaron beneficios por una cantidad prácticamente idéntica: unos 1.300 millones de dólares al día.
Estamos asistiendo a una rotación masiva hacia un perfil de inversores para quienes los 100.000 dólares no representan una meta lejana, sino un punto de partida. Hasta ahora, no parecen especialmente inquietos ante una corrección del 35 %. Apenas se ha producido salida de capital en los ETF spot estadounidenses, lo que podría sentar las bases para un nuevo tramo alcista en 2026.
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La amenaza cuántica en torno a Bitcoin: ¿pánico o preparación?
La semana pasada volvió a aflorar en el ecosistema de Bitcoin un tema ya antiguo, pero sensible: la computación cuántica. No como ciencia ficción, sino como una cuestión seria. ¿Qué ocurriría con Bitcoin si, en el futuro, los ordenadores fueran capaces de romper sistemas criptográficos que hoy consideramos seguros?
Para entender bien el debate, conviene empezar por lo esencial. Bitcoin se protege mediante técnicas criptográficas basadas en problemas matemáticos que, para los ordenadores clásicos, resultan prácticamente irresolubles. Los ordenadores cuánticos funcionan de manera distinta y, en teoría, podrían sortear determinados cálculos, lo que haría que los sistemas actuales pudieran volverse vulnerables con el tiempo. Nadie sabe si ese punto llegará ni cuándo, pero el debate es real.
Por eso, la discusión de esta semana no giró tanto en torno a los detalles técnicos, sino a algo más profundo: cómo responde un sistema sin propietario ante una amenaza que aún no es concreta, pero que tampoco puede considerarse puramente hipotética.
Por un lado, están quienes advierten del riesgo de subestimación. Su argumento principal es que el progreso tecnológico rara vez avanza de forma ordenada y lineal. Si la computación cuántica diera un salto repentino, el margen de reacción sería mínimo. A esto se suma que una parte considerable de todos los bitcoins permanece en direcciones antiguas y potencialmente vulnerables. Modificar el protocolo de Bitcoin para abordar este problema de raíz supondría cambios profundos y años de preparación. Para este grupo, no hacer nada no es una postura neutral, sino una apuesta.
En el otro extremo están los desarrolladores que, precisamente, advierten contra el pánico. Bitcoin se ha construido sobre la prudencia y las decisiones criptográficas no se revierten fácilmente. Adoptar demasiado pronto nuevas formas de seguridad “post-quantum” podría suponer cambiar la solidez actual por riesgos desconocidos que solo se harían visibles mucho más adelante. Desde su perspectiva, actuar con prisas es más peligroso que esperar.
Afortunadamente, entre ambos extremos no se perfila un enfrentamiento paralizante, sino algo que se asemeja a un proceso maduro. Existe un amplio consenso en que, a largo plazo, no hacer nada no es una opción, pero también en que las decisiones precipitadas pueden tener consecuencias negativas. Por ello, la atención se desplaza hacia medidas prácticas que ya hoy tienen sentido: limitar la reutilización de direcciones, reducir de forma gradual el número de direcciones vulnerables y preparar planes de emergencia que puedan activarse si la situación cambia.
Quien se queda únicamente con el tono de los debates en línea percibe sobre todo fuertes discrepancias. Quien mira más allá ve algo distinto: pánico, cautela, investigación y estrategia coexistiendo al mismo tiempo. Exactamente lo que cabe esperar de un sistema descentralizado, sin una autoridad central, que funciona a través del diálogo y el consenso.
La amenaza cuántica no debilita a Bitcoin; más bien al contrario. El simple hecho de que este debate ya se esté produciendo demuestra cómo la red se prepara para un futuro incierto. No es una señal de fragilidad, sino de madurez.
Fuentes:
- El analista Eric Wall en X
- Blog del inversor de capital riesgo Nic Carter
- El director ejecutivo de Blockstream, Adam Back, en X
- El director ejecutivo de Seedor, Christian Wind, en X
Otras noticias
Hong Kong canaliza capital de las aseguradoras hacia las criptomonedas y la infraestructura. El regulador de Hong Kong quiere permitir que las aseguradoras inviertan en criptoactivos y en proyectos de infraestructura a gran escala bajo un nuevo marco de requisitos de capital. Según Bloomberg, las criptomonedas recibirían un tratamiento especialmente estricto, con una ponderación de riesgo del 100 %. En el caso de las stablecoins, la evaluación dependerá de la divisa subyacente. El régimen propuesto aún podría sufrir cambios. En el primer trimestre de 2026 se abrirá un periodo de consulta pública.
Los ETF de Solana y XRP superan a los fondos de Bitcoin y Ethereum. Durante la semana del 15 al 19 de diciembre, los ETF de Ethereum registraron salidas de capital por valor de 644 millones de dólares y ninguno de los nueve fondos logró captar nuevas entradas. Por otro lado, Bitcoin también sufrió una salida neta de 497 millones de dólares. Lo llamativo es que los inversores optaron por alternativas más pequeñas. Los ETF de XRP atrajeron 82 millones de dólares, mientras que los fondos de Solana captaron 66 millones. Es posible que los inversores estén buscando de forma selectiva nuevas oportunidades de crecimiento y activos con mayor impulso dentro del mercado cripto.
Grayscale ve la tokenización como la próxima gran ola. Según la gestora de activos, los activos tokenizados (como acciones y bonos) siguen siendo todavía un mercado muy reducido, que representa apenas en torno al 0,01 % de los mercados globales. Sin embargo, de cara a 2030 se vislumbra un crecimiento de hasta mil veces. Para que esto ocurra, serán necesarias una infraestructura blockchain más madura y un marco regulatorio más claro. Grayscale espera que Ethereum, BNB, Solana y Avalanche se encuentren entre los principales beneficiarios, con Chainlink desempeñando un papel clave como eslabón fundamental para el suministro de datos fiables y los procesos de liquidación.
Los CryptoPunks ya cuelgan oficialmente en el MoMA. El Museo de Arte Moderno de Nueva York ha incorporado ocho CryptoPunks a su colección permanente. Las obras fueron donadas por un grupo de coleccionistas de arte, con el respaldo de los propios Larva Labs. Con ello, uno de los primeros proyectos de NFT da el salto definitivo de la cultura de internet al circuito artístico institucional. Resulta llamativo que los NFT, que durante años han permanecido en un segundo plano dentro del ecosistema cripto, estén dando ahora el paso para convertirse en patrimonio digno de museo.
Fuentes:
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